Cuando te ofertan y promocionan un curso sobre "Evaluación de Estrategias de Aprendizaje", por lo general se establece el conocimiento previo sobre el contenido a desarrollar, las diferentes investigaciones que se propician durante el lapso académico, y toda la movilización conceptual (así le llamo a la lectura e interpretación de aquellos temas que son muy díficiles de digerir intelectualmente, y necesitan a cada momento de lecturas adicionales para entenderlos) que se tendrá que desarrollar sacando el tiempo de donde no se tiene, para cumplir con todas las obligaciones académicas que se adquiere al inscribirse. La agradable y reconfortante apreciación que se tiene al finalizar el período académico, es la paz y armonía con la cual transcurrió el curso en cuestión, la apropiación del conocimiento que siento que obtuve de el curso y la evaluación del mismo; lo que me lleva a pensar en dos aspectos: el primero es que siempre he estado envuelta en una formación de clases magistrales (llamada presenciales de lápiz y papel), y el segundo aspecto es la poca o nada búsqueda-curiosidad de salir de mi entorno y ver otros espacios de acción como es el entorno virtual.
Por supuesto que se comienza con un refrescamiento de concepciones básicas que se tiene sobre las estrategias de aprendizaje, enfoques, clasificaciones, etc; pero es desde ésta primera sesión de trabajo en el curso, cuando se empieza ha internalizar no solamente la presencia de las estrategias de aprendizaje, sino, también se empieza ha vivir y disfrutar de esas estrategias y se aprende con ellas. El mejor ejemplo que demuestra esta afirmación es referente a las estrategias del entorno virtual, que como se señaló en numerosas sesiones de trabajo, el entorno virtual actúa como estrategia, método, técnica, etc., todo va a depender de la óptica que quiera darle el docente a sus alumnos en un tiempo y momento dado en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Que mejor forma para saber si algo funciona o no es experimentandolo uno mismo, así, me sucedió con la estrategia que ha empleado la docente del curso para seguir nuestro desarrollo y correspondiente evaluación como es éste blog. Ya al tener la vivencia de participar en el espacio virtual (al utilizarlo para el desarrollo de concepciones eminentemente doctrinales),y que ha sido asimilado el proceso de una forma tan fluida, debido al entorno en el cual uno se encuentra en un espacio virtual (como es la flexibilidad del tiempo, la ausencia de un ambiente punitivo y represivo que impidan el desarrollo creativo) que siempre tiene su dificultad, exigencia académica pero te deja desarrollarte como ser racional, que merece que se confié en uno, y el grado de conocimiento que pueda adquirir. Así respondo a la inquietud que siempre me ha sucedido en cuanto a la finalización de una evaluación, y es que terminada la clase evaluada en un entorno fuera del aula se evoca todo el conocimiento que no se visualizó durante la clase presencial; me lleva a concluir que el entorno-ambiente en el cual se éste realizando el proceso de aprendizaje es clave fundamental para que se use y desarrolle el conocimiento (y es por éste entorno virtual que tuve la oportunidad de plasmar el trabajo académico con la ayuda de la estrategia de aprendizaje como es el blog), que pondero al final la importancia en cuando al uso de los espacios virtuales en nuestro proceso educativo. Concluyo reflexionando que en todos los períodos humanos el proceso de aprendizaje se ha caracterizado por su tiempo, en cuanto a lo que se demora en adquirir ese conocimiento; sería muy triste seguir enmarcados y categorizados como una educación de siglos pasados y desactualizada por no abrirle y darle paso a la tecnología, en éste caso a los espacios virtuales en la enseñanza-aprendizaje.
Ingrid